La Casa de la India ha presentado hoy, 26 de septiembre, ‘Tagore en el Cine’, un ciclo de películas basadas en obras del Premio Nobel Rabindranath Tagore, que tendrá lugar del 26 al 30 de septiembre. La presentación ha contado con la presencia del director bengalí Rituparno Ghosh, que ha conversado con los medios de comunicación y los interesados en el cine bengalí presentes en la sala. Además, en la presentación han participado los representantes de las tres entidades organizadoras, Guillermo Rodríguez, director de la Casa de la India; José Luís Cano de Gardoqui, director de la Cátedra de Cine de la UVA, y Javier Angulo, director de SEMINCI.
Tras la introducción de rigor de Guillermo Rodríguez, Javier Angulo se encargó de la presentación de Ghosh: “Para mí es un placer como representante de la institución Seminci participar en un homenaje a alguien como Tagore, el genio capaz de hacerlo todo. Si hablamos del cine, él es el autor indio más representado en el cine: 42 películas desde 1923, a partir de novelas, poemas o historias inspiradas en él. Él mismo hizo guiones de cine, por lo que también estuvo ligado al cine de forma personal. Luego todos los grandes se han enfrentado al reto de llevar a Tagore al cine. Al último lo tenemos aquí delante. No debe de ser muy fácil, por eso para mí es un placer presentar a Rituparno Ghosh, que a pesar de que es muy joven y se ha convertido en un gran especialista en el cine de Tagore”.
Ghosh afirmó que es difícil hacer justicia a la obra de Tagore. “No he podido ver todas las películas hechas basadas en Tagore, pero podría asegurar que ninguno de esos autores ha hecho justicia a la grandeza del autor indio”, aventuró. Y continuó: “Creo que la mayoría de estos autores, incluido yo, hemos podido reflejar el argumento, pero no hemos conseguido alcanzar la filosofía de Tagore. Ahí radica el problema: no hemos alcanzado su nivel”. Para Rituparno Ghosh, Tagore era capaz de adentrarse y descubrir el mundo de forma poética y elevarlo a otro estado; incluso un mundo rural del que él no provenía. “Eso es lo que no se ha logrado reflejar en el cine”.
El director indio expuso un ejemplo concreto de esta dificultad: según explicó Ghosh, para Tagore el nacionalismo verdadero era luchar por la educación y la salud del pueblo rural como base para el futuro, y con ello se alcanzarían metas mayores que con la visión del nacionalismo que se quedaba en cuestiones de colonialismo e independencia. “Hay una ideología que ha contagiado a estos directores de cine que no es la original de Tagore”, insistía el director indio, en relación con la dificultad de reflejar a Tagore en toda su profundidad.
Antes de explicar el ciclo, José Luis Cano de Gardoqui hizo referencia al hecho de que hubiera sido Tagore quien puso el sobrenombre de ‘mahatma’, alma grande, a Gandhi. “Gandhi se refería a Tagore como algo más que el mayor de los maestros”, explicó Ghosh. “No hay que olvidar que Gandhi era un político y Tagore un filósofo, y no se puede perder de vista que los argumentos del primero estaban puestos al servicio de objetivos políticos, como el hecho de que vistiera como un pobre, como un faquir. Otro ejemplo está en el símbolo de la rueca de Gandhi, que cada persona hilase dos horas al día, un símbolo que no tenía demasiado sentido para Tagore, que no veía sentido a hilar por hilar”, continuó.
Rituparno Ghosh, tras 17 filmes, se enfrenta al que él considera el mayor reto de su carrera: realizar un documental sobre Tagore en el 150º aniversario de su nacimiento por encargo del Gobierno. El reto no es sólo enfrentarse a esta producción, sino el hecho de que antes haya habido otro autor, Satyajit Ray, con un óscar honorífico en su haber, que realizó ‘el documental’ por excelencia, la gran y reconocida producción sobre Tagore en el centenario de su nacimiento.
Cano de Gardoqui explicó que Ghosh se aleja de los circuitos tradicionales y esa premisa sorprende a un público que, a menudo, asocia el cine indio con Bollywood. Pero Ghosh ha obtenido tal reconocimiento en la India, que incluso los grandes actores de los circuitos comerciales, como Aishwarya Rai y Amitabh Bachchan, desea trabajar con este director, por lo que aporta a su imagen el prestigio intelectual de este digno representante del cine de autor. A continuación desgranó ante los asistentes el programa del ciclo y apostó por que el compromiso entre las tres entidades, Cátedra de Cine, Seminci y Casa de la India, continúe en el futuro.
La referencia a ese compromiso tiene un claro ejemplo en este ciclo de cine, que demuestra la preocupación de la Casa de la India por fomentar la difusión del cine indio en Valladolid, en varias ocasiones a través de colaboraciones con la Seminci y la Cátedra de Cine, importantes entidades que promueven de forma muy activa la cultura cinematográfica en la ciudad.